El día que recibimos el primer diagnóstico de mi mamá

 Casi como un coche funebre este auto trae consigo un par de condolencias

Las caras largas se pierden con la mirada fija en la ventanilla, las ojeras pesan y la palidecencia de las pieles expresa abandono

Cuidar de uno mismo, lo suficiente para aguantar una noche más


Todas las horas sin dormir.

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