Apricot Room

 Me desperté un día y sentí algo cálido, por un rato, era como una manta después de pasar frío.

Más tarde lo pensé, y era exactamente como todo lo que nos puede llegar a generar alegría o confort. Era la buena salud, el goce de realizarse y empatizar con los logros de un ajeno. El deseo romántico, el deseo sexual, los placeres más al alcance, y qué nos deja todo esto a nosotros.

Según esto, tratar de entender qué provoca además en un cuerpo, en mi cuerpo.

Por si acaso, un gesto se escapa, una carcajada, o también si me sudan las manos, si me acelero.

 Cómo es que cualquier evento anterior, el vacío, la náusea y pesimismo se ven afectados por este fenómeno, está calidez.

Por ese rato, todas esas estructuras, no importan. Ese momento, es real y es lo que me importa.

Solo pensé en Albaricoque, el color.

Supongo que así se sienten muchas cosas, muchas personas en cada momento. Que el goce, no tiene otra cara, ni otro color más que Albaricoque.

Comentarios

Entradas populares